El mar terroso se desplegó en viento negro.

Mi cuerpo de sal petrificada rompió en pétalos rojos.

Aletearon sin rumbo al son de tus corrientes sin aire,

hasta secarse,

hasta quebrarse,

hasta perderse en agua ahogada.

 

Mercedes Ridocci

 

 

Visitas: 27

Etiquetas: poesía

Comentario por Chinca Salas el febrero 3, 2012 a las 4:54pm

Exposición excelentísima de la muerte, hermoso.

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Ciberliteratura para añadir comentarios!

Participar en Ciberliteratura